jueves, 21 de junio de 2012

Resumen del Bafici- Parte 5, por Maia Debowicz



DESILUSIONES BAFICIANAS: Sobre “Community Action Center”, “La araña vampiro” y “Country story”.

¿Quièn puede controlar las expectativas que invierte uno en una película?. Obviamente uno mismo y en general es una tarea imposible, cuando esas expectativas no se cumplen aparece un monstruo peludo con dientes filosos y mal aliento llamado Desilusión. La desilusión es el desencanto que uno siente al comprobar que la realidad no responde con la proyecciòn imaginada. Las desilusiones cinéfilas no tienen ninguna diferencia con las desilusiones amorosas, es un desengaño que hace sangrar al corazón hasta dejarlo vacìo. Bueno, si, estoy exagerando un poco pero esos segundos que uno vive al finalizar una película que no corresponde con la esperada, produce un malestar feroz difícil de borrar ,incluso con un submarino con churros made in “La Giralda”.

El BAFICI es un gran creador de este monstruo peludo con dientes filosos y mal aliento, y aunque suene masoquista esta es una de las características màs interesantes de este festival, arriesgarse a tirarse a una pileta sin saber si tiene agua es parte de la lujuria del BAFICI.
Para mì este esta edición fuè particular ya que fue el año que menos desilusiones coleccionè pero hubo 3, muy distintas en su forma y contenido y en la magnitud provocada de desencanto, que me parece criterioso señalar y analizar.

En el puesto número 1 del ranking de desiluciones y sin posibilidad de empate con ninguna otra, se encuentra la película “Community Action Center”, típico film de festival independiente que juega con el fanatismo del cinéfilo o la ingenuidad de un novato para estafarle no sólo su dinero sino también su ilusión. Es muy difícil predecir qué tipo de película uno se sumerge a ver ya que las reseñas no explican absolutamente nada, por lo contrario son engañosas, casi mentirosas.
La función era a las 21.30hs en la Alianza Francesa, era una noche de sábado húmeda y muy lluviosa. Me perfilo a hacer una cola que era bastante dubitativa, no era para nada recta, más bien curva y desordenada. Se acerca el acomodador BAFICI y nos entrega un texto al grito de “Este texto acompaña la película por orden del director”. Sujeto entusiasma la hoja, lo leo y comienzo a preocuparme al leer frases como “Me quedé un rato sentado en mi inodoro, admirando mi enorme y gruesa verga de 28 centímetros; posé frente al espejo, tirando mi verga primero sobre este hombro y luego sobre el otro. Finalmente, sobreexcitado, me cogí la parte inferior de mis botas…”. Al terminar de leer ese texto tan ¿poético? me preparé psicológicamente para lo peor pero no fue suficiente. “Community Action Center” es una película sin relato, sin narración, sólo son performances tediosas de seres humanos freaks que experimentan con sus sexos de manera aburrida, repugnante y monótona.  
Cuerpos andrógenos (no entendía si eran hombres o mujeres) se introducen diferentes objetos en sus conchas, desde cuarzos hasta un escobillón pasando por un choclo y una lluvia pegajosa de miel. 

Escenas sadomasoquistas caprichosas con música canchera de película softcore de bajo presupuesto y una sola escena que intentaba construir un universo estético y original. Una supuesta mujer saca de su pubis una trenza que roza el piso cocida a su piel. Su amante juega con su bello púbico artificial hasta convertirla en un ave, clavándole pequeñas plumas de colores en la frente y alrededor de su ano. Ese es el único momento donde se puede apreciar una búsqueda, todo lo demás es provocación mal filmada, acciones trilladas con clara influencia de John Waters que ni siquiera logran incomodar al espectador.  Una película puerquita (ni llega a la etiqueta de “puerca”) que sólo puede encontrar un espacio en un festival tan desequilibrado como el BAFICI.
En el puesto numero 2 del ranking, se encuentra  “Country story” de Ian Clark, un mediometraje estadounidense de 64 minutos que nunca me di cuenta cuando empezó la película. En este caso, el problema fuè la foto que representaba el film, las imágenes tienen en mì un poder manipulador que logran que cometa grandes errores en mi vida, esa fotografía despojada, poética, bella y tangible hizo que deposite mi corazòn en una obra que no la merecía.



“Country history” es un retrato de varios post-adolescentes, esos seres humanos inútiles que no saben que hacer con su vida y le hinchan las pelotas a los demás, que dialogan como niños en plena pubertad y no pueden hacerse cargos de sì mismos.


Con tono de comedia (lenta) logra dos escenas rescatables que merecen que las describa:
1-      El inservible principal ante la crìtica de su madre por su falta de trabajo, le expresa que “quiere un empleo dònde pueda jugar”
2-      El inservible principal juega con su amigovia en el parque con un barrilete corriendo de un lado a otro con una libertad contagiosa.


Y por último, en el ranking número 3 se encuentra “La araña vampiro”, el segundo esperado largometraje de Medina. Este caso es muy diferente a los dos anteriores mencionados por varios motivos. No tengo las suficientes herramientas para anunciar con pitos y flautas que “La araña vampiro” es una mala película porque estaría mintiendo, engañándolos, pero lo que si es real es que la película tiene muchos problemas, y es inferior a su excelente y perfecta “Los paranoicos”. Antes de empezar a señalar las fallas, quiero valorar que Gabriel Medina con el fanatismo que generò en los cinéfilos con su òpera prima, podría haber elegido la comodidad de filmar “Los paranoicos 2” con nuevos actores, pero no lo hizo. A pesar que me hubiera gustado ver una película similar al retrato de Luciano Gauna, me parece de una grandeza admirable que siga buscando y no se quede en las fòrmulas sencillas. Ahora bien, si lo que encontró es una araña vampiro, yo desearìa que siga explorando. Su nueva película, que obtuvo una distinción a Mejor Película Argentina y un premio a Martin Piroyansky como mejor actor en el 14 BAFICI, intenta ser una road movie argentina fusionada con un relato fantástico que ambiciona generar misterio. En principio debo confesar que a mì no me gustan las road movies y con “no me gusta” quiero decir, las detesto.  Gabriel Medina nos exhibe el viaje como un calendario de paisajes àridos de la Argentina, provocándome irritación, aburrimiento y sueño, mucho sueño.




 Jerònimo (Martin Piroyansky) es un joven solitario y raro (de repente tuve un deja vù), toma Rivotril, habla poco y se encuentra en una viaje con su padre (Alejandro Awada) en una cabaña en medio del bosque. Una noche una peluda araña muy bien amaestrada lo pica y Jerònimo empieza poco a poco a entrar en pánico. La picadura  se manifiesta cada vez màs inmunda, creando formas orgánicas y bellamente apestosas, por lo que decide ver a un curandero que le dirà que se va a morir a menos que le pique la misma araña. A partir de aquí, empieza el calvario, no solo para Jerònimo sino también para mì ya que suceden escenas eternas, interminables y chiclosas, el recorrido que hace el joven picado en compañía de Ruiz, un borracho bruto e inverosímil que es extremadamente insoportable de oìr y ver, es caprichosamente lento, con ausencia de ritmos, de diálogos sin ningún sentido. Lo único que deseaba era que la araña termine de incubar en el cuerpo de para que de una vez por todas se termine la película.
El problema màs importante que encuentro en “La araña vampiro” es que no veo la mirada de Gabriel Medina, no la distingo, no la reconozco ni la identifico y entonces yo me pregunto: ¿Es realmente Gabriel Medina un autor como se lo clasificò con el nacimiento de “Los paranoicos”?.
Las desilusiones son dolorosas y acumulativas, y el BAFICI sabe programarlas con mucho talento.

Resumen del BAFICI 2012- Parte 4

LA ESPERANZA VIVE EN LA NUEVA OLA DE CINE RUMANO:
 “ Best intentions” y compañía.


Nunca estuve de acuerdo con el concepto de “la muerte del cine”, el arte cinematogràfico simplemente crece y muta, desde la infancia hasta la adultez y reencarnando en un cuerpo nuevo, con màs experiencia de vida. Uno de los ejemplos que avala mi optimista teoría son los diversos cines que han nacido (o renacido) en los últimos diez años: el cine griego, violento y venenoso, el cine taiwanes con el reinado de Tsai Ming Liang, la multiplicaciòn de los hijos no reconocidos de Aki Kaurismaki en Finlandia, Noruega y en Latinoamèrica (inclusive en Uruguay con Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll  y en Argentina con directores como Martin Rejtman, Esteban Menis, Rodrigo Moreno, etc.) y uno de los màs prometedores, el cine rumano.

La primera película bien recibida de esta nueva ola fué la original comedia negra “ La muerte del Sr Lazarescu” de Cristi Puiu en el año 2005, luego conocimos a Cristian Mungiu con su dura película “4 meses, 3 meses, 2 dìas” , a Radu Muntean con “The paper will be blue” (2006) y su excelente y bella “Aquel martes después de navidad”(2010),y  a Corneliu Parumboiu con sus impresionantes films “Bucarest 12:08” y “Policìa,adjetivo”(2009). 

 

El nuevo integrante de este club se llama Adrian Sitaru y tuve el placer de conocerlo en este 14 Bafici con su segundo largometraje “Best intentions”, película de humor negro que narra la angustia que sufre  un joven llamado Alex durante varios días cuando internan a su madre en un dudoso hospital por un derrame cerebral.

La originalidad del relato reside en la diversidad de los puntos de vista, haciéndole creer al espectador que la cámara esta mareada dentro de un samba y salta de los ojos de un personaje a los ojos de otro generando puras miradas subjetivas.

Alex, para evitar sentirse impotente , investiga las diferentes opciones de hospitales para trasladar a su madre, navega en internet para comprobar si la medicación que le están suministrando es la correcta y se obsesiona con los extremos cuidados que debe recibir su madre, empeorando aún más el panorama con su carácter insoportable.

Pero detrás de estas obsesiones que no puede controlar se esconde un sentimiento mucho màs profundo y difícil de manejar, el miedo. Alex se siente aterrado de perder a su madre, no puede ni imaginar vivir con su ausencia y hará hasta lo imposible para que eso no suceda.

 

“Best intentions” es una película incòmoda, molesta, que obliga al espectador a tomar una posición activa y comprometida con los movimientos de cámara y con  los movimientos internos del protagonista.


"Best intentions" Calificaciones Trauma Cinéfilo:

MAIA DEBOWICZ:

lunes, 7 de mayo de 2012

Resumen del BAFICI 2012- Parte 3

ADOLECER Y ENVEJECER: “Bert: the last virgin” de  Tomas Alfredson  y “Et si on vivait tous ensemble?” de  Stéphane Robelin
Por Maia Debowicz



El sufrimiento que padece el ser humano no discrimina etapas de la vida, dice “presente” en la niñez, en la adolescencia, en la adultez y en la vejez. Cuando uno es bebe sufre por la pesadillezca independencia al separarse fisicamente del cuerpo de su madre, cuando uno es niño sufre porque la independencia le resulta limitada y quiere ser grande para tomar sus propias decisiones, cuando uno es adolescente sufre por el golpe de estado de sus hormonas, cuando uno es adulto sufre porque quiere volver a ser niño para no tener que tomar sus propias decisiones y cuando uno llega a la vejez uno sufre ya por inercia, y por la amenaza latente de la muerte que convierte al hombre en un ser mortal con fecha de vencimiento.

Como dos polos opuestos “Bert: the last virgin” de  Tomas Alfredson  y “Et si on visvait tous ensemble?” de  Stéphane Robelin representan la complejidad que significa crecer. La primera es una película sueca del mismo director de “Criatura de la noche”, ese film que trajo un aire fresco a las películas de vampiros, y de la reciente “Tinker Tailor Soldier Spy”, una misteriosa y heterogénea filmografía. Rodada en el año 1995, “Bert: the last virgin” narra ,con un tono de comedia, la vida de un adolescente de 15 años que siente el peso de su virginidad e intentarà durante toda la película distintas estrategìas para dejar de ser casto (amo esta palabra) como Seymour Skinner.




Ademàs de estar conflictuado por desconocer el lujurioso sabor del sexo, Bert, una fusión precisa entre Kevin McCallister y Harry Potter antes de su pubertad, también padece cotidianamente el patetismo de sus exòticos padres y para agregarle más dramatismo al asunto, el intenso enamoramiento (y calentura) no recìproco que siente por su hermosa vecina nueva.
Con un código bellamente artificial, Tomas Alfredson  relata la historia principal en escenarios estrictamente estèticos con originales distracciones,  recordándole al espectador que se encuentra dentro de un cine viendo una película de ficción. “Ser un atleta del sexo demandarà tiempo”  piensa Bert mientras imagina el cambio radical que sucederá en su vida cuando tenga su primera vez , pero nada es fácil en esa etapa pesadillezca llamada “adolescencia”.



En la vereda de enfrente pero compartiendo la misma calle se encuentra “Et si on visvait tous ensemble?”, película de Stéphane Robelin ,co-producida  por Alemania y Francia, que tiene como protagonistas (entre otros) nada más y nada menos que a Geraldine Chaplin y Jane Fonda. Con mucho humor, “Et si on visvait tous ensemble?” retrata la convivencia de tres hombres y dos mujeres que entran a la vejez y deciden vivir todos juntos para aliviar las limitaciones individuales que sufre cada uno. Alzheimer, la inauguración de una enorme pileta, 100kg de res, una prostituta, un ataúd rosa chicle, infidelidades, un perro gigantesco y peludo, Geraldine Chaplin teniendo sexo, es solo un 20% de esta original comedia.



Los cinco ancianos, cancheros y carismáticos, transmiten con mucha ternura que las dificultades de la vejez se vuelven màs pequeñas y menos poderosas cuando se vence a la soledad y se comparte la desgracia (o no) del paso del tiempo.




“Et si on visvait tous ensemble?”, con la elasticidad clownezca del cuerpo de Geraldine Chaplin y la importante decisión de contar una historia diferente, logró conmoverme pese a mi resistencia, exhibiendo toda mi vergonzosa fragilidad en la fila 4 de mi amado cine Cosmos.

No existe edad dònde el ser humano no sufra, asì que terminemos con la farsa que de niño era todo màs sencillo y que la adolescencia fuè la mejor ètapa de nuestra vida. He dicho.


    "Bert: the last virgin" Calificaciones Trauma Cinéfilo:

MAIA DEBOWICZ:


"Et si on visvait tous ensemble?" Calificaciones Trauma Cinéfilo:

MAIA DEBOWICZ:


miércoles, 2 de mayo de 2012

Resumèn del BAFICI 2012- Parte 2

El verdadero tesoro del BAFICI se encuentra escondido en los documentales: Sobre “Beauty” y “Hu”
El Bafici tiene, como todo, sus defectos y sus virtudes, caracterizándose por facilitar la exhibición de grandes películas y también de originales bazofias. Pero lo màs valioso que posee el Bafici es la programación de documentales como importantes hallazgos que jamàs descubriríamos sino fuera por este gran evento cinéfilo. Lo màs relevante de un documental y de toda película no es qué cuenta sino còmo lo  cuenta, la forma, la manera que construye para acerca el contenido al espectador y este festival se ocupa de encontrar a excelentes formalistas que priorizan la originalidad en sus obras. Como todos los años eligieron una cantidad inmensa de documentales pero a mì me interesaron particularmente dos de ellos: “Beauty” de Carolin Schmitz y “Hu” de Pedro Urano y Joana Traub Csekö.   

El primero es de origen alemán y presenta diferentes retratos de seres humanos (o no ) que relatan a cámara su relación con las cirugías plásticas, cuentan las intervenciones que le realizaron a su cuerpo y las que vendrán, definiendo què es la belleza y la fealdad. Ademàs de las víctimas de la perfección, la cámara elige registrar a los artistas de esta profesión, los cirujanos, mezcla de vìctimas y culpables de este mal. Cada “personaje” de la no ficción es filmado en su espacio, sea su casa con sus objetos, su decoración personal y su entorno o su trabajo, sea la fría clínica sin actividad, el quirófano en pleno funcionamiento o la intimidad del consultorio con la visita del paciente. 

Reducciòn de pàrpados, rejuvenecimiento vaginal, lifting, botox, implante de silìconas y reducción de nariz, cada disconforme elige su antojado plato en el variado menú del restaurant que vende la belleza como una promesa de felicidad eterna. “La cirugía plàstica me gusta porque me cambiò a mi misma, una adicciòn para ser màs linda, joven y vital” dice a cámara una de las mujeres retratadas  mientras pela unas papas que parecen siliconas. El director toma su posición, construye un discurso a través de la forma y busca complicidad con el espectador. Carolin Schmitz se burla con un humor filoso en cada plano de los cirujeados, se rìe a carcajadas de cada uno de ellos en cada preciso encuadre que encierra a los personajes en sus estúpidos y caprichosos objetos materialistas de niño rico, los exhibe como animales de circo que entretienen al público con sus monerìas y lo logra con éxito. 

“Beauty” es una película terrorífica que expone escenas pornográficas, explicitas, sin tener la necesidad de convidar sangre al espectador. Sòlo basta con registrar como un cirujano penetra con el bisturí el cuerpo de otro ser (in)humano, apropiándose, tallándolo como una escultura que luego exhibirà en una sociedad idiota que padece de banalidad.
Si usted se siente tentado de incursionar en el bisturí, no dude en ver “Beauty” se le quitaràn los deseos de inmediato.

“Hu” es un caso cinematogràfico muy distinto pero tiene algo en común, el cuerpo como la estructura de una construcción, sea humana o arquitectònica. Sin humor los brasileros Pedro Urano y Joana Traub Csekö  relatan la historia del Hospital Universitario Clementino Fraga Filho de Río de Janeiro con un inteligente montaje, de estudios clìnicos como una endoscopía que presenta los interiores de los intestinos sutura a un recorrido por las cañerías de la extraña construcción, del sueño de un hospital paradisìaco contrasta al choque de la realidad del deterioro actual. 

Como en “Beauty”, los relatos son mirando a cámara pero mucho menos artificiales y detallistas, son planos menos estèticos porque justamente no habla de la belleza sino del abandono de ella. Todo se cae a pedazos y la amenaza de derrumbe es inminente en este descomunal imperio de la salud, convirtiendo a ese ambicioso proyecto en una gran utopía. Con uno de los finales màs despampanantes y sublimes de la historia de los documentales “Hu” logra registrar la rutina de un hospital que ha quedado olvidado y descuidado, entrando en un claro proceso de extinción. “Hu” es un sueño fracasado que se convirtiò en los ùltimos años en una tangible pesadilla.

"Beauty" Calificaciones Trauma Cinéfilo:

MAIA DEBOWICZ:


"Hu" Calificaciones Trauma Cinéfilo:

MAIA DEBOWICZ:

lunes, 30 de abril de 2012

Resumen del BAFICI 2012- Parte 1

CINE RABIOSO: “Alps” de Yorgos Lanthimos y “Sister” de Ursula Meier.
Por Maia Debowicz.
Existen muchos tipos de cine, hay directores amables con el espectador, que se comportan gentiles, generosos con la psiquis humana y hay otros en cambio que buscan la relación opuesta. A este cine yo lo llamo “cine rabioso”, no es para todos, no es para verlo un domingo ni tampoco para involucrarse en un momento angustiante. Confieso que me he ganado varios insultos por recomendar algunas películas del asì bautizado “cine rabioso”, luego entendí que lo mejor era mandar  un mensaje de advertencia que explicaba que en caso de trastornos post- película no me hacìa cargo de abonar las sesiones de la terapia.
El director màs rabioso de este texto es Yorgos Lanthimos, uno de los cineastas griegos màs importantes de los últimos años que trajo un aire innovador y fresco (también bastante podrido) acompañado por otros del mismo país como Athina Rachel Tsangari con su película “Attenberg”(2010) . El primer contacto que tuve con Lanthimos fue con su polémica película “Dogtooth”, màs conocida como “Canino” del año 2009 que narra la historia de una tres jóvenes hermanos (dos mujeres y un hombre) que viven encerrados en una casa bajo un mundo ficticio y artificial que le ha inventado su siniestro padre.

“Canino” es un combo completo, tiene incesto, violencia, patetismo, sexo y muerte, todo contenido en los planos generales màs bellos y elegantes que pocas veces he contemplado y eso es lo màs valioso de Yorgos Lanyhimos, puede representar el escenario màs cruel de una forma extremadamente estètica. Su cine es enfermo porque expone la oscuridad màs inmensa del ser humano que hacen de esta especie una raza totalmente limitada, invadida de patologías que lo hacen sufrir, padecer y lastimar al prójimo. Luego tuve el sàdico placer de ver “Alps”, su última película estrenada en este último Bafici, con sus huellas digitales palpables en la imagen, Yorgos Lanthimos vuelve a exhibir un relato indigerible, àspero en un envase brilloso y atractivo a los ojos.


Un grupo de personas se ocupa de reemplazar a seres humanos que han fallecido a cambio de dinero, usan su misma ropa, su nombre y todo lo que sea necesario para que la ficción parezca realidad. La incomodidad que se sentía en la sala era contagiosa, pero al  mismo tiempo uno es poseìdo por una intensa adicciòn a esos planos tan perfectos, a esas actuaciones tan enrarecidas, mezcla de robóticas y automáticas, capaces de expresar y transmitir lo que ninguno de esos métodos teatrales ridículos y forzados jamàs lograrán.
El otro director que tiene rabia es mujer, es francesa y se llama Ursula Meier. Su cine es muy distinto al crudo cine griego pero al igual que Lanthimos sus películas hacen foco en lo màs primitivo del hombre, eso que los acerca màs al mundo animal que al humano. Su primer largometraje fuè  “Home”, película de 2008 que tiene como protagonistas a Isabelle Hupert y Antoine Jaccoud  interpretando a un matrimonio con tres hijos que viven en una casa pegada a una autopista que dejó de funcionar.
La historia comienza cuando esa autopista retoma su función y poco a poco esta familia comienza a enloquecer con el ensordecedor ruido de los autos conduciendo a toda velocidad. A partir de allì se desata una desesperada búsqueda por encontrar el silencio, sin importar los costos ni las consecuencias, ellos intentaràn aislarse de la música de los motores.
El cine de Ursula Meier es asfixiante y a pesar que “Sister” este casi toda filmada en paisajes abiertos, llenos de nieve iluminados por un vibrante sol, disfraza con bellos atuendos una historia angustiante que deja agotado al espectador de tanto profundo sufrimiento. Otra vez el retrato de la familia, dañiña, peligrosa, que desborda de pasiones encontradas bordeando todo el tiempo la violencia de la locura.


Hay un importante cambio entre esta nueva película y “Home”, Ursula Meier se ha puesto màs pesimista quitándonos cualquier posible ilusión de esperanza y esa es la razón por la hay ninguna sensación de alivio ni posibilidad de escape.

Yorgos Lanthimos y Ursula Meier son directores comprometidos en construir un cine perturbador que incomode al espectador hasta hacerlo reaccionar, recordándole que lo màs temible que existe en el mundo es la rabia contagiosa que se encuentra dentro de la mente del ser humano.



"Alps" :Calificaciones Trauma Cinéfilo:

MAIA DEBOWICZ:


"Sister" :Calificaciones Trauma Cinéfilo:

MAIA DEBOWICZ:

sábado, 28 de abril de 2012

"El ùltimo Elvis" de Armando Bo Jr. aterrizò en las salas comerciales luego de pasear por varios festivales. Welcome!



 



PSICOSIS
Por Maia Debowicz
Siempre me llamò mucho la atención que existan seres humanos que elijan vivir la vida de otros, borrando su nombre y su pasado para calcar los gestos de personajes famosos que hicieron historia. Estas extrañas personas siempre me provocaron mucho miedo, quizás por el exceso de fanatismo, tal vez por su negación de la realidad o por el impulso de asesinato de su propia identidad. Quizás es por ello también que detesto tanto que me resalten cada quince minutos mi obvio parentesco con Amy Winehouse, màs aùn cuando ella murió y yo me transformè en algo asì como el espíritu con voz fea de la cantante inglesa.  La invisibilidad ante la mirada del otro puede generar suicidios imaginarios ,la acción de poseer el cuerpo de otro es una actitud diabólica y satánica  que requiere con suma urgencia un exorcismo psicológico.
  “El último Elvis”, ambiciosa opera prima de Armando Bo Jr, tiene como protagonista a una de estas víctimas de una sociedad que exige con crudeza a los individuos dejar una huella en el mundo al precio que sea. Ser famoso, exitoso, sobresalir antes los demás, brillar hasta encandilar y enceguecer al otro es una regla básica para ser parte de este sistema cruel que se devora con gula a todos sus débiles integrantes. Carlos Gutierrez, encarnado por John Mc Inerny , tiene 41 años, posee una impactante voz  y es fanático de Elvis Presley. Tal es su desborde que se hace llamar como èl, trabaja cantando como èl (con varios kilos de màs y varios gramos de pelo menos) y sòlo mira en su pequeña televisión recitales  del rey del Rock and roll. Ensaya con su banda, recorta cuidadosamente sus patillas con una tijera y sale por las noches a hacer su show buscando desesperadamente la ovasiòn del público.  Carlos es hijo y también es padre pero su paternidad no es aprobada ni por su ex mujer ni por su pequeña y simpática hija, no es un buen ejemplo ni tampoco una figura demasiado presente. Es este el punto que hace de este película mimada en Sundance, una obra muy valiosa, con un relato muy homogéneo que contiene varias historias de un mismo personaje. Elvis de Memphis, como èl se hace llamar, tiene un sueño que està decidido a cumplir pero cuando tiene todo resuelto para emprenderlo el destino lo obliga a hacerse cargo de Lisa Marie, su infeliz niña. Ella se muda a su casa debido a un accidente automovilístico que sufre su madre y debe acostumbrarse a comer sándwiches de banana con manteca de manì y a ver los mismos recitales de Elvis Presley una y otra vez. Lisa Marie tiene miedo y su padre no sabe contenerla porque èl también lo tiene, sòlo puede cantarle melodías de Elvis con su guitarra y contagiarle la pasión que tiene por la música y por ocupar un lugar que èl nunca construyò. Y la pregunta es: ¿Què es màs importante?. ¿Ser un padre infeliz pero presente?, ¿o ser un padre feliz, un poco ausente, que le inspire a su hija la pasión por algo?. No tengo una precisa respuesta pero lo interesante de esta película es que la mirada de Armando Bo Jr. logra captar la solidificación de esta relación padre-hija que se transformarà en un motor para poder cumplir ese intenso deseo del protagonista. La manera de filmar de este prometedor director es sublime, la cámara recorre los espacios con tanta elegancia que lastima los ojos de una belleza compulsiva que hipnotiza, que conmueve sin nunca pecar de golpes bajos o lugares comunes. La cámara no abusa de su poder, sòlo se ocupa de registrar el lugar que ocupa (o no) en el mundo un hombre que anhela con todas sus fuerzas ser reconocido y Armando Bo Jr. elige representar esta historia con un principio, nudo y desenlace demasiado perfecto.
Debo reconocer que yo no tenía ni un poquito de fè en esta película que gozò de un exceso de prensa y llego tan malcriada al 14 Bafici, de hecho yo no elegí verla, fue una desiciòn del destino que yo optè por aceptar. Me dirigì al Village Recoleta a sacar entradas para ver “The Avengers” en 3D y sòlo quedaban dos lugares en la fila 3. Al imaginarme mi futura tortícolis me pareció lo màs sensato y prudente elegir ver otra película, asì es que lleguè sin querer queriendo a la sala que proyectaba “El último Elvis”.
 Sòlo me queda agradecerles a esos jóvenes nerds, fanáticos de los comics y superhéroes, que agotaron las entradas (excepto las de la maldita fila 3) de uno de los grandes tanques del año porque sino hubiera sido por su enfermizo entusiasmo quizás nunca hubiera visto esta gran película que no tiene superhéroes  pero tiene a un personaje que usa un traje, un disfraz, para intentar combatir un mal mortal temido por la humanidad llamado soledad.


Calificaciones Trauma Cinéfilo por Maia Debowicz:



lunes, 16 de abril de 2012

BAFICI 2012: Meeting people is easy, por Luciano Alonso

Siempre que veo un, así llamado, documental sobre una, así llamada, banda de rock, me pregunto si lo que veo me sorprende o me emociona porque el cariño que siento por la banda precede al documental per se. Alguna vez querría hacer el experimento de ver un documental sobre una banda que no conociera para nada, que me resulte totalmente extraña. Sospecho que es el cariño previo el que cohesiona todas esas imágenes que, de otra manera, tal vez no tengan sentido. De cualquier manera, se trata de una pura especulación teórica. Entiendo que nunca es lo mismo ver un documental sobre sucesos o personajes que nos tocan afectivamente que sobre aquellos a los que asistimos como turistas indiferentes o curiosos. Entiendo que estas cuestiones teóricas son propias de cualquier reflexión sobre el cine documental. También entiendo que me estoy yendo por las ramas. La cuestión es que amo Radiohead. Los amo desde que los escuché por primera vez y, aunque hoy día parezca un cliché, les juro que los escuché antes de que editen Ok computer. Aunque confieso que fue Ok computer el disco que me rompió la cabeza. Dicho lo cual, la fórmula de argumentación teórica parece infalible: Si te gusta A y B hace un documental sobre A, te gustará lo que hace B. Soy la persona involucrada en esta fórmula, así que dudo ser objetivo. Si me esfuerzo y lo intento, de cualquier manera me parece que el documental sigue funcionando. ¿Será que no consigo ser del todo objetivo o será que el documental efectivamente es bueno? Pues, sigo sin poder dilucidarlo del todo. No conozco a nadie que no le guste la banda y que haya ido a ver el documental. Después de todo… si no te gusta el documental… ¿para qué molestarse en ir? ¿No? (Eso mismo se deben preguntar los grandes documentalistas, mientras cuentan las últimas monedas para intentar comprarse la cena o el almuerzo).

Somos pésimos espectadores de cine documental. Sólo vamos a ver aquellos que nos entusiasman previamente, por una razón o por otra. No nos dejamos sorprender ni cultivar, digo yo, que saqué entradas para todas las películas de la sección “Odiseas del espacio” (el que no entienda la ironía puede preguntar por inbox). No obstante lo cual, me parece que “Meeting people is easy” tiene al menos tres grandes momentos que sospecho que son funcionales tanto para el que ama previamente a Radiohead, como para el que no, a mi entender esos momentos son:

*Thom Yorke dejando que la gente cante Creep (él ya no tiene ni ganas de cantarla)

*Thom Yorke grabando el video de No surprises, recreando a Houdini, llevando su capacidad de aguantar la respiración bajo el agua al límite.

*Thom Yorke dando una entrevista, en la que responde que toda la fama lo ha cambiado definitivamente y que probablemente lo ha vuelto loco.

Definitivamente, no se trata de un documental tradicional. En realidad, ni siquiera estoy seguro que se trate de un documental. A fin de cuentas, es una película rarísima, sobre una banda rarísima y lo que parece querer reflejar es la otra cara de una fama ascendente cuya explicación no puede sino ser irracional, como cualquier explicación posible que justifique el caprichoso y aparentemente azaroso gusto de las masas.

Se puede ver entero en youtube. De cualquier manera, verlo en el cine a las once de la mañana, rodeado de emos vespertinos, fue una experiencia sinceramente extraña. Estuve toda la tarde tarareando creep. Me sentí tonto y joven nuevamente y fui feliz por un rato.

¿Qué más podría pedir?